Dijiste que aún me querías
Me dijiste que aún me querías.
Sonreí como tonto.
¿Sabes? Cuando uno está
constantemente detrás de un
sueño, una meta o un alguien,
se da cuenta de que se ha enamorado.
Exactamente eso me pasa contigo:
de repente nos queremos tanto y,
otro día, estamos cada vez más lejos.
El tiempo pasa despacio, como burlándose
de nosotros. Apenas veo pasar las agujas del
reloj: una eternidad.
Tal vez volar lo más alto posible para apreciar
el paisaje de un verano precioso sería lo mismo
que mirarte a los ojos cuando sonríes y dictas
una sentencia a mi boca. Imagínate, tú y yo
tomados fuertes de las manos paseando por
una playa, sin saber qué decir en muchos
instantes y, en otros, sólo decir que estamos
tan locos que ninguna vida sería capaz de
entendernos.
Y así va pasando el tiempo: con las mismas ganas
de siempre.
Dijiste que aún me querías, me lo creí y ahora
estoy escribiendo, tecleando para ver si después
de leer esto me quieras un poquito más.
Y sonreí como tonto.
Comentarios
Publicar un comentario