Asimismo
Asimismo caí en el abismo que provocaba mirarle la boca. Razones habían para desaparecer en su cuerpo: desnuda; la contemplé desnuda observando un paisaje que no era ella. Qué hermosas aquellas curvas que me llevan a la muerte y me traen de regreso como un parque de atracciones. El éxtasis, el placer, la censura, la belleza, el amor, la respiración entrecortada y las ganas exquisitas de devorarnos una vida entera. Y en la siguiente.
Recuerdo: me acerqué a su oído para susurrar que sus muslos se mantenía firmes con los míos. Que sus manos acariciaban mi cuerpo de manera que no olvidaría jamás aquella vez, y que sus labios pronunciaban mi nombre sin siquiera moverlos.
Se volvió entonces inolvidable. Parecía ser estrellas infinitas en el cielo de mi pecho, se acurrucaba allí sin dejar de brillar ni un instante. Asimismo caí en el abismo que provocaba mirarle desnuda, siendo completamente diferente, sin ser otra.
Comentarios
Publicar un comentario